La indignación de los vecinos radica en que se va a modificar la fachada de un conjunto arquitectónico de relevancia en el municipio. Señalan que el Ayuntamiento ha desoído la recomendación de la Subdirección General de Arquitectura de la Comunidad de Madrid. Además de la advertencia que recibió el Consistorio por no haber cumplido con el plazo dado, para la catalogación de los bienes de interés cultural del municipio, entre los cuales debería estar la Plaza ya que además el Pleno lo solicitó por unanimidad.
Los vecinos han iniciado una batalla legal y protesta pública porque entre las alegaciones técnicas y jurídicas que han detectado, consideran que el futuro de la plaza debe contar con la opinión de todos sus vecinos. También asombrados dicen que “ el Ayuntamiento nos recomendó que alquilaramos nuestras viviendas para poner negocios en la Plaza Mayor”.